Edificios de Oficinas: Ideas, imágenes y decoración

Una relación de ganar-ganar entre productividad y estética urbana

Los espacios urbanos evolucionan, cambian, se renuevan. Las transformaciones llegaron también para demoler los conceptos tradicionales de diseño de edificios de oficinas, según los cuales lo primordial era la función de la estructura, su razón de ser como contenedor de habitáculos destinados a laborar del modo convencional, pero donde no tenía mayor importancia la estética de la construcción, la armonía del conjunto, la belleza de los espacios ni mucho menos su relación con el entorno, lo cual daba como resultado inmuebles prácticos -probablemente-, pero definitivamente muy poco atractivos, en la mayoría de los casos. 

Por suerte, las nuevas tendencias de diseño arquitectónico, junto con la guía experta de audaces decoradores especializados y el uso de las más modernas tecnologías y de nuevos materiales y técnicas constructivas, han llegado para apropiarse de este sector generando construcciones de inocultable belleza, a la vez que se benefician con diseños que le confieren la mayor eficiencia, tanto espacial como energética, dejando en el pasado a esos aburridos, poco agraciados e ineficientes antiguos edificios de oficinas.

La base de todo proyecto exitoso es el buen diseño

El punto de partida para el éxito, como en todo, radica en la planificación. Planificar y diseñar con conocimiento de todas las variables. Como la ubicación física del terreno, el metraje disponible y del entorno ambiental del espacio donde se tiene previsto edificar la construcción. Un edificio de oficinas debería posicionarse en un área de la ciudad donde sea más provechosa su ubicación, desde el punto de vista de su interrelación con los núcleos económicos y de poder. 

Decidido el ámbito geográfico, lo siguiente a tomar en cuenta serán los accesos a vías de circulación y si éstas son rápidas o de flujo lento; la distancia que media entre el sitio y las estaciones de transporte público más cercanas y su proximidad -como ya dijimos- a centros gubernamentales, financieros, empresariales. 

También el análisis físico del entorno proporcionará valiosos datos que permiten decidir la orientación y el diseño que tendrán las fachadas, los materiales y recubrimientos más apropiados; el aprovechamiento de la luz natural, la climatización de los espacios. Y es que hay que dejarlo en claro: el diseño cuidadoso de un edificio de oficinas, como de cualquier otra construcción destinada a obtener rentas por el uso de sus espacios, es un aspecto tan delicado e importante, que todo lo que se decida en esta fase incidirá directamente, no solo en la estética y funcionamiento de la edificación como tal, sino también en los costos operativos y de mantenimiento que se generarán durante la vida útil de la edificación. Cualquier error que se cometa en esta primera fase, repercutirá más adelante, traduciéndose en pérdidas monetarias, que podrían conducir al fracaso financiero; por lo tanto, insistimos, es fundamental que el diseño del proyecto de construcción sea realizado por profesionales calificados y con amplia experiencia.

Espacios funcionales acogen empresas funcionales

A la vanguardia del diseño de construcciones y remodelaciones de inmuebles para uso de oficinas, se posiciona la idea que toma en consideración las nuevas maneras de trabajar, de hacer negocios y de interrelacionarse en el ambiente laboral y empresarial. Por supuesto que los aspectos individuales se verán reflejados en las oficinas propiamente dichas, de acuerdo con las particulares características de cada empresa; pero en el contexto general, en el ambiente macro que es el cascarón donde se ubican los espacios de oficinas, se ve cada día más el uso de áreas comunes que sirven como áreas de relajación y esparcimiento, pero que a la vez sirven como espacio de trabajo interactivo. 

Un conocido ejemplo de este concepto lo vemos, por ejemplo, en las famosas oficinas de Google, cuyos espacios se parecen más a un divertido parque de entretenimiento, que a lugares donde se genera trabajo y dinero. Y a toda escala, en todos los ámbitos y sin importar el estilo de construcción, los nuevos edificios de oficinas se están destacando por sus diseños que maximizan los recursos. 

Desde fachadas con acristalamientos energéticamente eficientes, que ayudan a controlar la temperatura, al tiempo que regulan el paso de la luz, a paneles solares instalados en sus tejados, que proveen de electricidad al conjunto. Desde sistemas automatizados de cierre y apertura de accesos, hasta monitoreo inteligente. Desde iluminación de bajo consumo, a novedosos materiales y revestimientos para pisos y paredes, de gran calidad, belleza y durabilidad.