Escuelas: Ideas, imágenes y decoración

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Escuelas

El objetivo principal de los centros de enseñanza es lograr la estimulación cognitiva de los niños y adolescentes, por tanto el diseño y la decoración de los planteles escolares no deben basarse en las tendencias actuales, sino en incluir elementos que contribuyan a alcanzar ese objetivo. Varios estudios han demostrado que hay tres aspectos importantes en la decoración y el diseño de las escuelas que tienen una influencia directa en el aprendizaje, a saber, la iluminación, el sonido y los colores.

Iluminación 

Un estudio publicado en 1999 por Heschong Mahone Group reportó haber encontrado una “correlación positivamente uniforme de gran significado estadístico entre la presencia de luz natural y estudiantes con mejores calificaciones en los exámenes”. El informe pasa a explicar que es posible que la luz del día tenga este efecto positivo en las calificaciones de los estudiantes debido a que los  mayores niveles y mejor calidad de la iluminación mejoran la visibilidad, la salud, el estado de ánimo y el comportamiento y elevan los niveles de excitación. 

De ahí la importancia de la presencia de luz natural en el diseño y decoración de las escuelas. Para lograr los niveles de luz natural adecuados las salas de clase pueden ser equipadas con ventanas grandes, ventanas en la parte superior de las paredes, tragaluces o claraboyas y desniveles en el techo que creen una distribución uniforme de la luz natural en la sala. 

Además de una mejor distribución de la luz, la inclusión de estos elementos en la etapa del diseño mejorará la reproducción de los colores y la visibilidad de los objetos tridimensionales, evitarán los parpadeos que vienen con la iluminación artificial. Los niveles de luz natural deben suficientes de modo que no haga falta usar iluminación artificial durante las horas del día, incluso si está nublado. 

Sonido 

El ruido excesivo interrumpe el proceso de aprendizaje y afecta negativamente la percepción del habla y el comportamiento de los estudiantes, y por ende el resultado de la educación. La claridad del habla depende del diseño arquitectónico de la sala de clases y factores como el tamaño y la forma del mismo, y los materiales usados en las paredes, pisos y techo. 

Para obtener condiciones acústicas óptimas en una sala de clase se debe reducir el tiempo de reverberación —tiempo que tarda en hacerse inaudible el sonido en una sala— y el ruido —el paso del sonido de una sala a otra a través de una pared en común—, ya que la reverberación afecta la claridad del habla y el ruido interrumpe el proceso de aprendizaje y es especialmente molesto durante los momentos de silencio, como cuando se están tomando las pruebas o exámenes. 

Para mejorar la calidad acústica de una sala se debe aumentar su absorción acústica  e instalar materiales más suaves, como paneles acústicos de fibra de vidrio envueltos en tela, alfombra y cielo suspendido acústico. Estos materiales que absorben el sonido funcionan mejor cuando son distribuidos por toda la sala de clases, en lugar de estar concentrados en una sola pared, o solo en el piso o en el techo. También se debe limitar el paso del sonido desde otras salas o el pasillo mediante el uso de paredes de concreto o aislante en las paredes de tablaroca, y cerrando todos los agujeros o grietas en las ventanas, paredes, puertas, etc. 

Colores 

Por último, los colores. Son muchos los estudios que han mostrado la relación entre los colores y el desarrollo académico de los estudiantes. En su libro Color, Medioambiente y la Respuesta Humana, Frank H. Mahnke ofrece guías de diseño específicas para la integración del color en el ámbito escolar y dice que en las escuelas de enseñanza inicial y primaria es preferible el uso de un colores cálidos y brillantes que complementen su naturaleza extrovertida, mientras que para la secundaria recomienda colores fríos que promuevan la capacidad de concentración. 

Según él, en las salas de clase donde los estudiantes están sentados mirando hacia el frente la pared frontal debe ser de un color distinto a las paredes laterales y trasera; esto tendrá un efecto relajante en los ojos de los estudiantes al ofrecer un contraste entre la pared y el pizarrón, el profesor y los otros materiales que se estén empleando para la instrucción. 

Otros beneficios adicionales de pintar las paredes de este modo es que mantiene la atención del estudiante hacia el frente de la sala y se evita la monotonía visual. Dentro de la sala de clases se recomienda un balance adecuado en el uso de varios colores. La variedad de colores promueven el proceso de aprendizaje, reduce el cansancio en los ojos y la fatiga y evita los patrones de aburrimiento e introversión en los estudiantes. Por otro lado, demasiados colores juntos puede provocar estimulación excesiva y causar fatiga en los estudiantes. Por eso es necesario encontrar un equilibrio adecuado.