Tragaluces de estilo por divers arquitectura, especialistas en passivhaus en sabadell, mediterráneo | homify
Tragaluces de estilo  por Divers Arquitectura, especialistas en Passivhaus en Sabadell, Mediterráneo
Tragaluces de estilo  por Divers Arquitectura, especialistas en Passivhaus en Sabadell, Mediterráneo
Tragaluces de estilo  por Divers Arquitectura, especialistas en Passivhaus en Sabadell, Mediterráneo
¿Te gusta este proyecto?
Ponte en contacto para más información
Ok
¿Te gusta este proyecto?
Ponte en contacto para más información
Ok

’La casa vieja de los padres y los abuelos, llena de recuerdos felices; la casa vieja, de las humedades, oscura, de las paredes de cal que parece que se caigan a pedazos.

Una casa nueva para los hijos y los nietos, un escenario nuevo para construir nuevos recuerdos; una casa nueva llena de luz y de paz, una casa amplia. Una casa para volver y para llenarla de vida… ’

En este proyecto se tuvo un cuidado especial en el diseño de cada detalle. Se trata de una antigua casa mallorquina de pueblo entre medianeras, construida con materiales tradicionales humildes (piedra de marés cortada a mano, cemento de cal, vigas de madera de pino barnizadas con aceite, pavimento de baldosas hidraulicas, tejas árabes manuales de barro cocido… ) a la cual se le añadió un solar que lindaba con el patio posterior, con acceso a una calle perpendicular a la de la fachada principal, y en la cual había una casa similar, también entre medianeras, pero en ruinas, la cual fue derribada por completo. Este solar anexo se utilizaría en el proyecto para construir un nuevo espacio de garaje y almacenaje, y un lavadero. El resto serviría para ampliar el patio de la casa principal.

En este solar también había un viejo aljibe para el almacenaje del agua de lluvia, el cual fue recuperado en el nuevo patio para la casa principal. Como entre los dos solares había un desnivel de aproximadamente un metro, se optó por dejar el antiguo pozo enterrado y se hizo un nuevo cuello de cisterna encima del antiguo, pero aprovechando toda la estructura previa para seguir almacenando el agua de la cubierta de la nueva ampliación. Otros elementos de la antigua casa derribada también fueron recuperados, como unas preciosas vigas de madera de pino, las cuales fueron cepilladas, lijadas y finalmente reutilizadas para la construcción de la nueva cocina; o también unas grandes piezas cerámicas que servían a la vez de entrevigado y de pavimento del espacio bajo cubierta, que fueron reutilizadas para construir un banco para poder disfrutar del patio, sobretodo en las calurosas tardes de verano.

El nexo de unión entre la casa principal y la ampliación fue la cocina-comedor. En principio era una solución estraña, ya que eso suponía que la sala de estar continuaba estando encerrada en el interior de la casa. Por eso se pensó que lo mejor sería pensar en un concepto de espacio abierto, en donde la cocina quedaba relativamente apartada y sería la zona de comedor la que aportaría luz a través del patio con dos grandes ventanales.

Aún así, el espacio de la sala de estar seguía siendo un espacio oscuro y pequeño, con lo cual casi automàticamente la iluminación de este espacio se convirtio en el tema principal del proyecto. Para conseguirlo era obligado trabajar sobre la escalera, ya que así conseguiríamos ganar espacio y luz al mismo tiempo. Se derribaron todos los muros que escondían la escalera y que contenían una pequeña alacena o despensa bajo la escalera y descubrimos la estructura en arco que la sustenta. Después, encima de esta escalera apareció un primer lucernario, que bañaría de luz todo el espacio interior de una manera indirecta, y en el lado opuesto, ya dentro de la cocina, se dispuso un segundo lucernario, el cual iluminaría también la sala a través del vestigio de la antigua puerta que conducía a la cocina. De esta manera se conseguía un juego de contrastes muy sugerente, con una pared bañada totalmente por la luz del lucernario de la escalera y, en cambio, en el lado opuesto, la luz se mostraba más por contraste a través del hueco de la cocina, y funcionaba también como ventana para mirar el cielo y como punto de fuga hacia el exterior.

También la iluminación artificial se convirtió en algo muy importante. Se optó en muchos casos por una iluminación ambiental indirecta, ya fuera mediante tiras led o fluorescentes de bajo consumo. En los espacios con falsos techos se trabajó con diferentes niveles para esconder las fuentes de luz, especialmente en el baño principal y en la cocina. En otros lugares se optó por apliques de pared (escalera o patio) para una iluminación más focal, o también por luminarias empotradas en paredes y techos. En las zonas de vestibulo y de garaje se dispuso un dispositivo con detector de presencia para que al acceder a la vivienda, ya fuera a pie o en coche, unas luces empotradas en las paredes laterales se encendieran de forma automática y iluminaran hacia el suelo. El dispositivo podía ser desactivado una vez dentro de la vivienda.

En otros casos la luz se escondió en las vigas metálicas vistas, como es el caso de la zona de comedor. Esto fue posible por la utilización de tiras de leds, ya que ocupan muy poco espacio y fue posible instalarlas taladrando directamente un pequeño agujero a través de las vigas de madera recuperadas para ir empalmando las conexiones entre las tiras dentro del espacio del entrevigado.

Por lo que se refiere al tratamiento de los materiales, se optó por pocos materiales y que de alguna manera recordasen los materiales típicos de una casa tradicional (madera, hierro, cemento, cal, piedra… ) aunque reinterpretados y adaptados a las necesidades de una vivienda moderna. Así pues, se optó para el suelo por un pavimento continuo autonivelante que recordase al típico suelo de la arquitectura vernácula, el trespol, como se llama en Mallorca a este suelo continuo a base de cemento local. Las paredes interiores són básicamente paredes pintadas de blanco, que resaltan el juego de sombras de la iluminación interior y configuran un marco neutro donde colocar los muebles o los diferentes objetos de los habitantes de la casa. El acero de las estructuras se muestra como parte de este entorno neutro y aparece sólo como una forma más que como un material. Y por último, la madera, que aporta calidez y un tacto suave. Aparece tanto en los muebles a medida y en las carpinterías com en los pavimentos de las zonas más privadas. El recubrimiento de la escalera se podría entender como una prolongación del pavimento de la planta primera, como una especie de alfombra que marca el camino hacia las habitaciones de la planta superior.


Fotos similares
Comentarios

Solicita Cotización

Número incorrecto. Por favor, compruebe el código del país, prefijo y número de teléfono.
Al hacer clic en 'Enviar' confirmo que he leído los Política de protección de datos y acepto que mi información anterior sera procesada para responder a mi solicitud.
Nota: Puedes cancelar tu consentimiento enviando un email a privacy@homify.com con efecto futuro