Esta casita es el sueño de las venezolanas

Katherine Aguilar Katherine Aguilar
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Hoy visitaremos un espacio encantador, ¿te imaginas cuál es? Nada más y nada menos que la cocina, pero no una cocina cualquiera; esta vez no la encontrarás dentro de la casa sino afuera de ella. Aunque siendo un espacio techado nos recuerda por un momento las cocinas de las viviendas coloniales como la que está en la Casa Anauco ¿La has pisado alguna vez? si la respuesta es no, los invito a que lo hagan es una joya venezolana y guarda una gran historia. 

Regresando a Brasil; este hermoso espacio fue diseñado por el estudio CAROL ABUMRAD ARQUITETURA E INTERIORES, con materiales rurales, colores guayaba y azules que toda mujer amaría. 

Vamos, disfruta de esta cocina mientras te hacemos un cafecito.

Un espacio de transición

Estando en el espacio a descubrir vemos que se conecta con la casa a través de un pequeño porche con dos sillas de madera, enfrentadas entre sí, ideal para que se sienten los abuelos a tomar el café y echar unos cuantos cuentos, no sólo se comunica por ese espacio sino que también encontramos una puerta que conecta con otra área de servicio de la casa, pero lo que nos llama la atención son esos bloques calados que se pintan de rosado sin ningún tipo de temor, el rosa hace acto de presencia cual Miss saludando y con una gran sonrisa combinando los colores ocre y guayaba que apreciamos a lo largo de la imagen. Ahora giremos 90° a la derecha y descubramos que más hay.

Una cocina rústica e ideal

Al girar nos encontramos con una cocina en L que tiene en su esquina y unión de ambos topes un horno a leña que nos recuerda una era y un pasado, mucho más al encontrarse con su compañera tecnológica pero nada como un pizza al horno, eso no lo supera una cocina contemporánea por nada del mundo o ¿no? Regresando a nuestro espacio tenemos una tonalidad de colores que se manejan entre los marrones y los guayaba. Con azulejos en las paredes que se mezclan con los gabinetes de madera y la gran protagonista es la mesa central, vieja y reciclada, pintada con colores pasteles dándole un toque de ternura y jovialidad al espacio en contra parte con los gabinetes y diseño clásico.

Un espacio de relajación

Al girar a la derecha 90° y teniendo por detrás la puerta blanca, nos encontramos este rincón estupendo del patio, con una gran tumbona tejida en fibra artesanal, encontrando una combinación de colores y materiales como la madera, la fibra y elementos decorativos, las macetas azules que generan un punto focal junto al verde de la vegetación. Para todo aquel después de cocinar no le caería mal una siesta en este rincón angelical.

Un pasillo ajardinado

Nos despedimos con esta gran intervención, el gran problema de las viviendas hoy en día es justamente estos espacios residuales entre la casa y el muro perimetral que siempre terminan siendo el espacio de chécheres y peretos a guardar y acumular, convirtiéndose en lugares de abandono y falta de cariño, pero en nuestro caso es todo lo contrario, este espacio residual se convierte en la atracción de la casa al ser un lugar de paso y transición desde el acceso hasta el fondo de la misma. Teniendo como imagen final la gran poltrona que nos invita a pasar, un gran anfitrión es el caminito de piezas de madera sobre las piedritas blancas que se encuentran custodiadas por gramíneas vinotinto combinadas con las paredes de la casa y el jardín vertical con macetas suspendidas que en algún momento crecerán y bañaran de verde la pared. Una pequeña y hermosa intervención que tocará el corazón de cualquier mujer que pise este lugar.

¿Te atreverías a usar colores así en la cocina?
Casas de estilo moderno por Casas inHAUS

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