El proyecto se encuentra ubicado en el pueblo de Cholul, una pequeña localidad, comisaría del municipio de Mérida en Yucatán, México. En un terreno de 1500 m2.
La idea: Generar una vivienda que respondiera a las condiciones del contexto, sacar el mayor partido de los recursos naturales disponibles para maximizar la calidad y el confort.
Basamos nuestra propuesta en el uso de materiales autóctonos como la piedra local, el block, la luz natural, el agua, la vegetación y la memoria del pueblo materializándola mediante el uso de sólo muros de block aparente, pisos de cemento pulido, muros de mampostería y el patio central como eje ordenador.
El entorno natural y el clima del lugar también fue una gran inspiración para la solución del proyecto vinculando a la tierra y al humano que la habita, constituyendo un entramado simbólico.
Con nuestro proyecto pretendemos dejar un testimonio de la cultura popular conservando materiales y sistemas constructivos tradicionales ya que constituyen un patrimonio de vital importancia que debe ser protegido y conservado.
Una explanada de bienvenida compuesta por la vegetación preexistente conecta con la vivienda y los casi miméticos muros de mampostería.
El recorrido interior inicia en el jardín vestibular cuyo carácter protagónico está enfocado a un bioma con un pequeño ecosistema para prevenir la propagación de moscos. Una celosía multiuso de concreto aligerado nos deja entrever el espacio compuesto por la sala, comedor y cocina, los cuales se encuentran abrazados por patios, uno seco y el otro húmedo.
La recamara principal se sobrepone al terreno en una plataforma como elemento de jerarquía inigualable el cual le permite tener una visual general de todos los espacios del proyecto.
La recamara de huéspedes envuelta en muros de piedra de la región se ausenta del programa para recrear un espacio de tranquilidad viendo hacia la vegetación circundante.
Muros de block aparente, pisos de cemento pulido, muros de mampostería.